Revestimientos de cal aérea e hidráulica. Blancura viva, transpirabilidad y salud para el hábitat. Aplicación artesanal.
La cal no es simplemente un acabado, sino un sistema constructivo vivo que permite el intercambio gaseoso entre el interior y el exterior. A diferencia de las pinturas plásticas que sellan el poro, nuestros revestimientos de cal aérea y áridos seleccionados actúan como un pulmón natural, endureciendo por carbonatación para recuperar su estado de roca caliza original.
En Alqatifa trabajamos con pastas de cal envejecida (en reposo durante meses o años) y áridos seleccionados (mármol, sílice). Esta formulación tradicional garantiza que, durante el proceso de carbonatación, el revestimiento vuelva a su estado original de piedra caliza, adquiriendo dureza y resistencia con el paso de los años.
Nuestros acabados van desde el estuco, brillante y suave, hasta texturas mate y rugosas que evocan la arquitectura vernácula mediterránea.
Permite que los muros 'respiren', evitando condensaciones y humedades intersticiales, fundamental para la salud del edificio.
El pH alcalino de la cal impide naturalmente la proliferación de moho, hongos y bacterias, creando ambientes higiénicos.
El mortero de cal endurece con el tiempo absorbiendo CO2 del ambiente, cerrando su ciclo natural y volviéndose más resistente.
Su estructura cristalina refleja la luz de manera única, creando espacios luminosos con una vibración visual especial.
Absorbe el exceso de humedad ambiente y la libera cuando el aire es seco, regulando el clima interior de forma pasiva.
Material mineral clasificado como ignífugo, no contribuye al fuego ni emite gases tóxicos en caso de incendio.
Revestimientos de cal aérea e hidráulica. Blancura viva, transpirabilidad y salud para el hábitat. Aplicación artesanal.
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